
Hace 92 años, el 10 de junio de 1926, nació en una hacienda de cacao en
Río Chico, estado Miranda, Argelia Laya, docente, guerrillera,
feminista, militante afro y dirigente política de izquierda, que se
convertiría en referencia de las luchas de las mujeres venezolanas.
Creció en el seno de una familia de tradición combativa. Hija de
barloventeños, su madre Rosario López fue militante de la Agrupación
Cultural Femenina, y su padre, el coronel Pedro María Laya, fue
partícipe de varios alzamientos contra Cipriano Castro y el dictador
Juan Vicente Gómez, reseña una biografía difundida por el ministerio de
la mujer y la igualdad de género.
Laya encarnó la lucha de las mujeres negras contra el racismo, el machismo y el capitalismo.
"Después de la muerte de su padre en 1936, conoce de cerca la pobreza
material y, con gran esfuerzo junto a su familia, comienza sus estudios
para maestra logrando el título con solo 19 años, al tiempo que
mostraba sus tempranos dotes de líder en la Unión de Muchachas de Santa
Rosalía y el Centro de Estudiantes de la Escuela Normal de Caracas,
así como en la Dirección del Periódico de la misma institución", dice
el relato de su vida.
Su amor por el conocimiento la llevó también a cursar estudios de filosofía y comunicación.
Luego del golpe al presidente Isaías Medina Angarita, se traslada a La
Guaira para alfabetizar. Allí se integra a varias agrupaciones gremiales
y de activismo, como la Federación Venezolana de Maestros, el Colegio
de Profesores de Venezuela, la Unión Nacional de Mujeres y la Legión de
Mujeres Nacionalistas.
Laya se unió a estos movimientos en medio de la dictadura de Marcos
Pérez Jiménez, y como parte de Acción Democrática, partido del que años
después se retiraría por considerar que había traicionado sus
principios y engañado al pueblo.
Participa en la lucha clandestina del Partido Comunista. Fue guerrillera
durante seis años y recorrió las montañas de Lara con el nombre de
"Comandante Jacinta".
Al salir de la clandestinidad se integra al equipo fundador del
Movimiento al Socialismo (MAS), en el que, desde la Secretaria
Femenina, se convirtió en una de las luchadoras por los derechos de las
mujeres más importantes del país, que se manifestó siempre, con la
palabra y la acción, en contra de los maltratos, las injusticias y las
discriminaciones sufridas por la mujer y los sectores excluídos, como
los campesinos y los afrodescendientes.
"Fue promotora de debates y reivindicaciones como el ejercicio del voto
femenino en 1947, la aprobación de la Reforma del Código Civil en 1982,
la Ley Aprobatoria para la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, el reposo pre y post natal, los derechos
de las madres y los niños adoptivos, la no discriminación en las
ofertas de empleo, el derecho al aborto y un incalculable aporte a
diversos movimientos y comisiones de mujeres, nacionales e
internacionales", indica la biografía difundida por MinMujer, publicada
en su página web.
Muere el 27 de noviembre de 1997, a los 71 años de edad. Entre otros
homenajes, hoy la Universidad Politécnica Territorial de Barlovento
lleva su nombre. Su lucha es inspiración de las mujeres venezolanas de
esta época, que en ella reconocen a un faro de dignidad y a un legado
adelantado a su tiempo.
Revolución feminista
El Comandante Hugo Chávez fue un gran admirador del legado
revolucionario y feminista de Argelia Laya. La mencionó incansablemente
en sus discursos y valorizó su lucha a favor de las mujeres y de la
población afrodescendiente. De hecho, la Comandanta Jacinta fue uno de
los referentes de Chávez al declarar a la Revolución Bolivariana como
una revolución feminista.
En octubre de 2008, a propósito del acto por el noveno aniversario del
Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer), Chávez dijo en su discurso:
"Argelia Laya, la comandanta Jacinta, en 1975 lanzó estas palabras,
palabras que deberíamos grabar en letras doradas en todos nuestros
espacios de batalla y especialmente en letras rojas aquí en el corazón:
'las mujeres somos la mitad de la población, tenemos las mismas
necesidades, la misma capacidad y tanto valor como los hombres para
enfrentarnos a la vida. Todos, hombres y mujeres somos responsables
ante la historia pero como es ésta una sociedad donde los hombres
disfrutan condiciones más favorables que las mujeres creemos necesario
reafirmar que los hombres solos no podrán nunca alcanzar el progreso de
la Nación venezolana. Venezuela necesita un cambio progresista de
verdad que la convierta de nuevo en una nación independiente y
soberana, sin duda alguna el pueblo hará este cambio y las mujeres en
estas próximas décadas que faltan para entrar un nuevo siglo lucharemos
por nuestros derechos y por los de nuestra Patria porque el problema
de la igualdad de la mujer es el problema de la liberación de los
pueblos'”, recoge la página web TodoChavez.gob.ve
"Visionaria Argelia Laya, la Comandanta Jacinta. Era 1975, han pasado
ya 33 años pero nunca antes estas palabras tuvieron más escenario
apropiado que ahora y más condiciones que ahora para convertirse en
una verdadera idea-fuerza para que no se las lleve el viento, el
problema de la igualdad de la mujer es el problema de la liberación de
los pueblos, el problema de la igualdad de la mujer es el problema de
la igualdad de la sociedad, de la igualdad de los pueblos. Libérense
las mujeres y estaremos liberando a la sociedad, igualémonos hombres y
mujeres y estaremos logrando la liberación y la igualdad del pueblo, de
los pueblos, de la Patria", dijo Chávez.